Ahora que Palma es lo que es gracias a quien decide, antes de que se nos adelante Catar hemos de discurrir un nuevo nombre para la ciudad. Propongo PalmaChef. Palma por lo de Palma y Chef porque usted lo vale. Un naming que aúna a la desustanciada vanguardia con la destartalada tradición, eso que tanto nos identifica a los más o menos palmesanos. Seleccionada como mejor ciudad en este prestigioso concurso, la lógica reivindica ahora nuestra inmediata entrada en la Escuela Le Cordon Rights. Pongámonos el delantal, ahora toca el Grand Diplome.

El Grand Diplome está compuesto por el Diploma de Accesibilidad y el Diploma de Integración (Certificados Básico, Intermedio y Superior). La enseñanza combina las demostraciones de los chefs con sesiones prácticas en vehículo de silla de ruedas, manejo de carrito de bebé o disciplina de bastón visual. La reconocida escuela imparte sus clases en un ámbito especialmente diseñado para lograr los objetivos fijados en tiempo récord: a la puta calle. Los alumnos reciben los ingredientes con las cantidades necesarias para elaborar la receta: enfermedad, vejez, síndrome, disfunción, circunstancia familiar y animal de compañía. La demostración no incluye seguro de vida (un defectillo).

Al finalizar esta prueba de una duración máxima de media hora, se realiza una degustación que permite a los alumnos aprender a identificar la confortabilidad de un colchón en Son Espases y una suit con vistas al Vertedero de Congresos. Además y dado que la integración de productos locales potencia la creatividad y abre la mente de los alumnos, la dificultad estriba en la pericia comprensiva en los idiomas de la tierra, parte esencial de su entrenamiento a la hora de capacitar a las eminencias en el respeto por las técnicas de análisis en la evolución del Palma Arena.

Si bien el Grand Diplome puede iniciarse a cualquier hora del día, sin o con embargo, aquellos que decidan comenzar en pleno agosto cursarán los certificados bajo modalidad mini-job, una prueba definitoria que permite ejercitar la jornada intensiva. La noble verificación que reconocerá si efectivamente se está rigurosamente comprometido con la innovación, la formación y gestión. Y ya de paso, si efectivamente el elegido adapta constantemente sus programas académicos a las necesidades de la industria de esto que llamamos ´La mejor ciudad para vivir´. Vayan pensando el escudo.

También Cervantes concluye que el honor entra en juego al renquear, de modo que ahora y con huesos de por medio merece la pena descodificar. Llevado al extremo el honor es capaz de resucitar al Hidalgo, una exclusividad que en nuestra cultura compete a Cristo, otro mito parroquiano aunque de otra novela. Con la ingeniosa caricatura, Cervantes relata las peripecias de un rocín enclenque que alcanza los 35km en la jornada, ejercicio que supera el esfuerzo diario recomendable con una dieta baja en proteína. Un dato que se ha deducido gracias a la panza de Sancho, copiloto del de la Triste Figura y que el autor pensó noble y gordo. 

Interpretamos según y cómo y sin embargo, desde su patria ultratumba, universo alternativo, morada paralela, ese otro lado o la nada y así sea, la autoridad de Cervantes consiste en sobrevivir a la historia. Sea cual sea el culto, la cuestión a plantear es cómo el hidalgo sigue aquí, ahí, allí, traducido al guaraní y petando la red. Tal es el tozudo influjo en la narrativa posterior a las andanzas, que a día de hoy la pretensión de teclear con su segundo metacarpiano se antoja tan antropoilógica como desviada y jocosa. Y eso pensando en blanco, que la sombra del fetiche es presunta, corrupta y demasiado alargada. 

Cervantes murió pero no se evaporó. En contra de la sabiduría popular, revivimos leyendo sin tocar más madera. El misterio a explorar propone la integridad versus depravación de la novela traducida, que puestos a discernir si este hueso es mío o de las Trinitarias, podríamos seguir estudiando el eco de sus historias. En T9 por ejemplo, el texto predictivo que nos permite viajar en el tiempo sin abandonar el móvil. Sustancia de cableado en nuestro actual escenario con sus devaneos, correrías, sospechas y despilfarro de un Hidalgo App, Don Quijote de la Láctea o Quixote Games. Las doncellas de Tolosa, Don Cardenio y hasta Rucio que rebuzna que los huesos a la olla y ésta después al ventero. ´No huye el que se retira´ y la historia que razona, pues ´En la lengua consisten los daños de la vida humana´.

Michelle Obama confiesa en público que ansía volver a darse el pequeño lujo de conducir un automóvil con las ventanillas bajas. A continuación, la primera dama se marca una coreografía al son de Let´s Move! en un plató de televisión, acción que forma parte de una campaña cuyo objetivo consiste en la lucha contra la obesidad infantil. La moral es lo que tiene, lo que a usted le rechina su vecino lo baila, mientras otros se preguntan pero tú de qué vas ¿de Michelle o de Obama? Para Michelle, el lujo consiste en conducir a su aire, mientras en el ámbito laboral Michelle Obama se ocupa de la enseñanza nutricional de las familias estadounidenses. Recordemos que también la obesidad es un grave indicador de la pobreza. A falta por definir el concepto miseria.

En una de las tantas apariciones estelares de la esposa del presidente, título por el que se conoce mundialmente a esta abogada licenciada en Sociología y Estudios Afroamericanos, encarnada en una persona que en otras latitudes distinguimos como individuo de moral alcoyanina, Michelle Obama, de nuevo la esposa de Barack Obama se presentó en Arabia Saudí sin un tal velo, causando el pautado revuelo protocolario en las cúspides casposas e intrínseco en aquella operación destape. Recordemos que también el velo es un grave indicador de la pobreza. A falta por definir el concepto miseria.

Y es que si hay algo que aportan Michelle y Michelle Obama es una guinda a la ética. La de Figueroa por ejemplo, ganador de un premio Emmy como mejor conductor hispano y según indica la prensa, de familia birracial latina. Al presentador se le ocurrió asociar – tanto a Michelle como a su indisoluble primera dama- con el elenco de El planeta de los simios. Ergo, el hispano birracial con la sorna a otra parte. Se lo han pulido ipso facto y enterito. Por más mea culpa y votante, botaron a este individuo, lo expulsaron de la web y borrado sus huellas. El mismo pelagatos que vota a un Obama que respeta minorías. Recordemos que la condición o circunstancia personal o social hace iguales ante la ley. A falta por definir el concepto circunstancia.

Últimas noticias: Al Papa no le ´disgusta´ ser Papa pero lo único que querría es poder salir un día a una pizzería a comer una pizza. A falta por definir si Papa o Paco, pero uno de los dos claudica. ¿Qué digo uno? Los dos. Es más sana la verdura. 

Nadie me dio la orden pero vi el programa Salvados dedicado al caso de la comandante del Ejército Zaida Cantera, actualmente de baja tras denunciar un caso de acoso sexual y persecución laboral. La entrevistada comenzó reprochando al periodista que ´Tú no tienes ni idea de lo que sucede en el ejército´, el inicio que avanzaba lo lacerante de su intervención. Uno no sabe hasta qué punto una entrevista ha sido forzada antes de mostrarse en pantalla, acatemos que lo visto y escuchado sucedió del modo en el que se mostró, sin desdeñar la lógica temporal de su realización. 

La gravedad de una afirmación punzante reside en que sea verdad. En este caso, señalar como ignorante al interlocutor. El atractivo de la pantalla consiste también en la capacidad de sentir la temperatura del protagonista. Señalar es arriesgado y sin embargo, al término de la entrevista era el espanto el que apalancaba. Desconozco en profundidad el protocolo castrense a pesar de una vivienda frente al cuartel general. A sabiendas de las bondades de las labores de sus componentes, conviene recordar que el perfil encaja con un individuo de altísima a máxima tolerancia. Barriendo hacia casa, la disciplina que se exige de esta ventana porque tampoco usted permite que yo me cantee.

Cuesta poner en marcha el aspersor informativo porque el buen funcionamiento depende de los implicados. Cuando el mecanismo es irregular salpica indiscriminadamente y empapa en primera fila. ´Montar un circo mediático´, así ha denominado el ministro Morenés la intervención de la diputada Irene Lozano. Denominaremos cacofonía al contrasentido, porque lo que el ministro quería decir es ´Usar un hemiciclo´, que la democracia convirtió en lugar público y de deliberación. Según el ministro, la denuncia en esa cámara pringa el nombre de las Fuerzas Armadas. Algo así como asegurar que las Fuerzas Armadas carecieran de Apellidos, sin ir más lejos, Cantera. Así que a uno le surgen dudas. Se ha escrito ya un libro, pero ¿se ha hecho ya la película? Hay que aprovechar el tirón, no tener ni idea de lo que sucede es todo un filón.

Ayer vi Calvary, de John Michael McDonagh. Tengo una duda, ¿se recomiendan las películas que nos gustan porque lo hemos pasado monumentalmente fatal? No sé, ando confusa, ya no sé qué decir sin apestar a desequilibrio.

Supe que debía visitar Hatra cuando conocí a Sebastián Álvaro durante una jornada en Palma en la que presentaba El libro de los hielos. Se despidió contándome que a la mañana siguiente rascaría un poco de cielo antes de descolgarse del Pirulí madrileño. Tan de piedra, no se me ocurrió otra cosa que pedirle que me enviara un mensaje cuando aterrizara de su empresa. Guardo cariño al aventurero porque pude imaginar mi vida de haber nacido valiente, de no requerir el SMS de vida. Ahora sigo la pista leyendo los relatos del blogger y gracias a la lectura también yo he coronado ochomiles.

He recordado a Sebastián al escuchar la noticia de la destrucción de Hatra porque fue él quien despertó mi interés por la Ruta de la Seda. Hace años que tengo un viaje pendiente en el que recoger un pequeño recuerdo envuelto en una leyenda, un juego de seda que pactamos y que el temor a una travesía complicada para el viajero de a una, ha ido demorando. Las noticias han explotado hoy un sueño y la jornada previa a este día de la Mujer ha sido protocolaria: de reflexión. Los viajes también nos definen en género. Una lacra que el noticiero insiste en centrifugar.

Rodeada de jóvenes confirmo a menudo la superación de barreras en cuanto a la defenestración de género. Puedo alegrarme entonces de pertenecer ya a una generación de erosiones desgastadas, convencida de que la paciencia de la historia es aliada de la lucha eficaz. Sin embargo, el entusiasmo se disipa con el titular degenerado dando paso a la aspereza. Seguimos frustrando el gozo reconociéndonos en primera línea de género, el sarcasmo de la nomenclatura que lematizamos. El ideario que relega convencionalmente a nuevas palabras de la misma familia. A la contra, también falaz.

El simbolismo que trasciende en un día de honores se extiende produciendo consecuencias. Rendir homenaje a la historia obliga a reconocerla, averiguar si ensamblamos, la labor personal. Negamos el frío cuando la temperatura se equilibra pero la simetría se coteja respecto a un centro, de acuerdo al que disponemos ordenadamente. El desordenado statu quo en el que nos hallamos exige seguir combatiendo estereotipos, pero sobre todo exige una revisión del movimiento feminista, que en la actualidad constituye paradójicamente una acusación social que amordaza a la verdad.

Un sueño frustrado es tal vez una pequeña lástima, reprimir siglos de trabajo intelectual por la igualdad un enorme retroceso. La cultura islamista en sus ramificaciones negocia al dictado del objetivo destructivo, un enfoque profundamente desequilibrado que produce el extrañamiento de occidente. Explotar comercialmente un feminismo falaz debe producir también extrañamiento en occidente, de lo contrario devaluamos nuestro nivel a cotas de limpieza étnica. El significado del día de la Mujer es el recordatorio de una cultura que ha logrado avanzar con valor, con paciencia y con mucho trabajo. Por qué ningunearla.

Disculpamos la desidia del extranjero a la hora de aprender nuestro idioma porque cuando la llaga se instala en la lengua, es más laborioso sanar que vivir con ella. De hecho, sonrío cuando me preguntan si he viajado últimamente al Doichi Land. La decisión de un trato respetuoso del idioma es todavía una cuestión personal, la satisfacción que conlleva el premio se ciñe a unos pocos afortunados. La suerte es eso que nos permite seguir creyendo, conformados en la burbuja que habitamos. Acostumbrada a desencadenar sonrisas en mis interlocutores cuando me esfuerzo en una Ä que mi oído no permite discernir, ha dejado de doler porque el resto apenas se percibe, la verdadera recompensa.

Llega un momento en el aprendizaje del idioma en el que consideramos la posibilidad de abandonar el tren. Mil palabras, un puñado más para el curioso, un poco de modulación, alguna que otra expresión desvergonzada y rasmia, mucha rasmia. El resto corre a cargo del contribuyente porque la inmersión llama a las puertas. En estos tiempos que corren esperamos que los jóvenes evacuados durante la crisis nos traigan si un día regresan, el aumento de algunas cotas y alguna que otra guinda en el pastel. La enseñanza del idioma evidenciará dentro de un tiempo la escasez del trabajo de nuestra década. La lengua en sí transportará un mensaje intrincado y difícil de diluir aunque nadie puede prometernos sin embargo una mayor calidad.  

Describimos con una lógica que parece atenerse a la crispación de la laringe porque el aparato de la fonación tiende a almacenar retintines. Las instrucciones sugieren desactivar la tensión muscular hacia un estado calmoso que permita articular sin perder la capacidad de afinar los significados. El peligro del deterioro de la lengua consiste en acercarnos a una realidad desesperante. Desesperar se soluciona amputando esperar, convirtiendo des en el genitivo que tanto nos gusta usar en la lengua alemana a quienes nos empeñamos en humanizar el idioma porque no somos bilingües. Si hoy pudiera pedir un deseo, soñaría con una comunidad alemana en Mallorca ansiosa de conocer mi idioma con el mismo y durísimo requerimiento con el que se me exigió aprender el suyo en el país que me permitió cursar estudios. El mayor regalo de mi vida.

Cuesta aceptar la condición didáctica del vídeo de la destrucción del museo en la ciudad de Mosul porque la interpretación de un posible mensaje dilapida la capacidad intelectual. Sin embargo la tendencia a considerar aquello que nos cuesta creer nos permite caer fácilmente en la tentación. Después el subconsciente actúa echando mano de viejas asociaciones. En su ausencia y ante la confusión, la memoria insiste en familiarizarnos con unos sujetos armados de lanzas y huesos, cavernícolas abandonando sus refugios. Atribuimos la crueldad a la representación del prehistórico de La 2. Un error que se alimenta del desorden de la memoria porque según tenemos entendido, los antiguos moradores no contaban con medios audiovisuales. Tampoco internet.

Un pueblo de cultura atrasada no es un pueblo incivilizado. Llamamos civilizar al acto de elevar el nivel cultural de sociedades poco adelantadas. Validado el criterio, concluimos que la cultura es también líquido acuoso que obliga a girar la llave del agua en función de las necesidades. El pueblo islámico es una sociedad ralentizada en la que el material metafórico que conforma al individuo menosprecia la propia vida de sus miembros. El islam constituye el germen del movimiento yihadista-suní, negarlo es caer en una improvisación intelectual que pretende alejarnos de un enfrentamiento muy probable. La inquietud religiosa se esfuerza en una negación y violación obsesiva de los derechos humanos; la enseñanza religiosa islámica es el ejemplo diáfano de una cultura estancada.

Traducida como ´esfuerzo´, la yihad es parte del islam y se refiere al decreto religioso de guerra. Hemos reiterado sin embargo en el discurso de un fanático 2015 la artificiosa diferencia entre el hombre musulmán y el movimiento yihadista, induciendo tácitamente a una elevación en nuestro imaginario de la religión islámica; por tanto no sólo una ideología hipócrita en culturas de enseñanza laica, sino también paradójica e inaceptable. Basta recordar el dogma de fe de un No hay más Dios que Alá y Mahoma es el último mensajero. El grupo de individuos que conforma el Estado Islámico actúa motivado por preceptos religiosos de base y enjundia islamista y objetivo estimulante del islam. Cualquier sociedad que rija su estructura política, económica y social con fundamentos de carácter divino, es una sociedad de cultura ralentizada. Obviar esta realidad es indigno de la nuestra.

Marcel Mauss pretendió demostrar que el don es agonista. El vínculo no mercantil crea un vínculo social y obliga a quien lo recibe. Una exigencia que nos permite seguir siendo en un capítulo con contradon. El egoísmo es melodía, la musiquilla del día a día que termina ensordeciendo y que nos permite vivir. En la confusión asumimos no sé qué mala conciencia y de cuando en cuando pedimos perdón. Una disculpa que exige contradon y que nos permite continuar hasta el día del juicio final. Cristianos sin creencias derramadas. 

Podemos respirar en paz, también los neardentales dividían el trabajo por sexos. Gracias a las huellas detectadas en el esmalte de la dentadura, la comunidad científica interpreta las diferencias por sexos en la vida social de nuestros antepasados. Y una vez puestos, convendría aclarar también si la actual diferencia de género resulta consecutiva de una diferencia de sexo, del proceso evolutivo o, si lisa y llanamente, se trata aquí de la involución de algún profeta tarado. Una labor que generosamente abandonamos a la deriva de un feminismo calcinado en la hoguera de las mil y una vanidades.

Asomarnos a la historia es una cuestión más deslizante de lo que parece, dado que nuestra hipocondría exculpatoria nos permite patinar desde coordenadas que razonan. Un infortunio, porque por más que en su tiempo el argumento afianzara vínculos, la interpretación de la división de trabajos de la comunidad neardental no anda ni tan siquiera políticamente emparentada a la nuestra. De hecho, la comparación ofende. A juzgar por los documentales aquellos individuos eran poco decorosos, más bien vulgares guarretes.

La deformidad actual a la que hoy en día nos enfrentamos en cuestiones profesionales se fundamenta en una dictadura de ingenioso nexo sexual. Una actitud que no entronca en la especialización de tareas que evidencian las marcas halladas en los dientes neardentales. Como siempre y – dado que aquí seguimos-, de indudable conexión histórica no apta para los analistas de esa brecha salarial que les obliga a ellas a trabajar 79 días más al año. Todo una dilatación, siempre en pro de la divinización de una tal femineidad.

De titulares hacemos el mundo, “No existe ninguna razón objetiva que justifique que a las mujeres se les pague menos”, un ejemplo rimbombante de esos encabezonamientos, que no encabezamientos. Titulares obstinados en una justificación paliativa. Entre nosotros: liar la perdiz mientras muy objetivamente, alguien sigue robando. Y reflexiones que ya que estamos, bien merecerían un mayor porcentaje de palabras razonadas, razonables y conferenciadas cada día del año. En fin, aprovecharemos la noticia para recordar una vez más que usted sí, que usted sí que vale. Castremos nuestros salarios.